1º) Cuando el Señor Jesús le dijo a la mujer adúltera: “Vete y no peques más”, primero preguntó. “¿Nadie te condena?” Si los que fueron testigos de haberla encontrado en el acto mismo del adulterio no la condenaron -porque en vez de cumplir con la Ley se fueron, se alejaron acusados uno a uno por su conciencia- el Señor Jesucristo que, como Hombre, no había sido testigo de tal acto, aprovechó la oportunidad para decirle: “Ni Yo te condeno”, porque Él -en Su primera Venida- no vino a condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. (Juan 3.17). Y agregó: “Vete, y no peques más”. NO le dijo: “Bueno, puedes rehacer tu vida con otro hombre”. Así que, Jesucristo NO incumplió la Ley; los testigos -en todo caso- eran quienes debían cumplirla. Pero recordemos que en esos tiempos ellos estaban bajo la dominación de Roma; por lo tanto, no podían hacer esto, no tenían la libertad para hacerlo.” Entonces les dijo Pilato: Tomadle vosotros, y JUZGADLE SEGÚN VUESTRA Ley. Y los judíos le dijeron: A nosotros NO NOS ESTÁ PERMITIDO DAR MUERTE A NADIE…” (Juan 18.31).
De todos modos, Doctrina NO es sinónimo de Ley; considerarlas como sinónimo es CONFUNDIR al lector sencillo.




