Hay momentos en los que definitivamente nos sentimos totalmente solos, como que pareciera que Dios se ha alejado o desaparecido y es que nuestro mismo estado emocional nos hace creer que hoy si estamos abandonados en medio de esos problemas de la vida.
Y es que la sensación de abandono divino por lo general llega siempre que por alguna razón hemos descuidado nuestra relación personal con Dios. Quizá ya no estás orando, quizá ya ni lees la Biblia, pueda que no te congregues o lo haces pocas veces y ya no regularmente y es allí entonces en donde somos más vulnerables a sentirnos abandonados y solos.
